CKDs y CERPIs: por qué sus montos por título varían tanto
Si usas el calendario de este sitio habrás visto emisoras con la etiqueta CKD cuyos pagos por título son muy distintos entre sí: algunos de centavos y otros de decenas o cientos de pesos, cuando una acción o una Fibra suele repartir unos cuantos pesos o centavos. No es un error de captura: es la señal de que estos instrumentos funcionan de otra manera. Esta guía explica qué son los CKDs y los CERPIs y por qué no conviene leer sus montos como si fueran dividendos.
Con los datos de este calendario al 2 de octubre de 2026: 74 CKD o CERPI suman 1,367 distribuciones en efectivo ya pagadas en pesos. La mediana es de $0.4621 MXN por título, pero el 22% de los pagos es de $10 o más, el 8% de $100 o más y el máximo llega a $985.17 MXN. Es decir: no hay un monto típico, y por eso un número, solo, no dice nada del rendimiento.
Qué son
Los CKDs (Certificados de Capital de Desarrollo) y los CERPIs (Certificados de Proyectos de Inversión) son instrumentos estructurados: valores que cotizan en la bolsa y cuyos recursos se canalizan, a través de uno o más vehículos de inversión, a financiar empresas y proyectos. Hay un administrador que decide en qué invertir y un fideicomiso que emite los certificados. Es el mismo mecanismo con el que funcionan los fondos de capital privado.
Según la BMV, la diferencia principal entre ambos es a quién se dirigen y dónde pueden invertir:
- CKD: sólo puede invertir en México.
- CERPI: puede invertir hasta el 90% fuera de México (con al menos 10% en el país) y se ofrece sólo a inversionistas institucionales o con inversiones en valores por un monto mínimo equivalente a 20 millones de UDIS.
En ambos casos, las fuentes que consulté coinciden en que son instrumentos pensados sobre todo para inversionistas institucionales, como las Afores y las aseguradoras. Si tu casa de bolsa te permite comprarlos, depende de las reglas vigentes y de tu perfil; confírmalo con ella.
Cómo funcionan: llamadas de capital y desinversión
A diferencia de comprar una acción, en estos instrumentos el dinero no suele invertirse todo de golpe. El administrador lo va solicitando a los tenedores conforme encuentra inversiones, lo que se conoce como llamadas de capital. Después de un periodo de inversión viene uno de desinversión, en el que se venden o liquidan las inversiones, y todo esto con un plazo de vencimiento fijo. Las fuentes consultadas mencionan plazos típicos de entre 7 y 15 años.
Esa estructura explica por qué los pagos no se parecen a los de una empresa estable: no hay un dividendo recurrente, hay distribuciones cuando una inversión genera efectivo o se vende, y sus montos dependen de cada proyecto.
Por qué el monto por título puede parecer enorme (o diminuto)
- El monto por título depende de cuántos certificados se emitieron. Una misma distribución total se reparte entre más o menos títulos según la emisión, así que dos CKD pueden pagar lo mismo en total y verse muy distintos por título. Además, según una de las fuentes, los CKDs no tienen valor nominal sino un valor de referencia, por lo que el monto por título no se mide contra un precio de bolsa comparable.
- Lo que se distribuye puede ser capital y ganancia. Cuando se vende una inversión, el efectivo que llega al fideicomiso y se reparte puede incluir tanto la devolución de lo aportado como la ganancia. Un solo pago puede ser, así, una buena parte del valor del certificado.
- Los pagos son irregulares. Puede haber años sin distribución y años con una muy grande. Un monto único alto no es un rendimiento anual, y uno bajo no significa que la inversión vaya mal.
Un ejemplo con datos de este sitio: la emisora AA1CK registra una distribución en efectivo de $149.93 por título con fecha de pago el 14 de diciembre de 2023. Con el solo aviso no es posible saber qué parte fue devolución de capital y qué parte ganancia: eso hay que consultarlo en el reporte del administrador.
Cómo tratarlos al leer el calendario
- No calcules un rendimiento por dividendo con una distribución de CKD ni lo compares con el de una acción o una Fibra.
- Antes de interpretar un monto, ubica su tipo de derecho en el aviso (distribución, reembolso, amortización) y revisa el reporte del administrador.
- Compáralo contra el valor actual del certificado, que aparece en tu estado de cuenta o en los reportes del fideicomiso, no contra un precio de acción.
- En este sitio los CKDs están fuera de los rankings de acciones, de la guía de rendimientos altos y del análisis de meses de pago, porque no son comparables.
Impuestos
El tratamiento fiscal depende de la estructura de cada fideicomiso. Un régimen relevante es el de los artículos 192 y 193 de la LISR: el 192 fija los requisitos para el tratamiento fiscal de los fideicomisos que invierten en capital de riesgo (por ejemplo, que al menos el 80% del patrimonio esté invertido en acciones o financiamientos de sociedades mexicanas no listadas en bolsa al momento de la inversión, y que se distribuya al menos el 80% de los ingresos del año a más tardar dos meses después de que termine) y el 193 dice cómo tributan quienes invierten a través de ellos: según el tipo de ingreso que entregue el fiduciario. Eso quiere decir que la parte de cada distribución que es ganancia, interés o devolución de capital puede tener un tratamiento distinto. No hay una regla única que podamos darte aquí: pide a tu casa de bolsa la constancia fiscal y consulta a un contador.
Las preguntas que sí vale la pena hacer
- ¿En qué etapa está el fideicomiso: inversión o desinversión?
- ¿Cuánto capital ya se llamó y cuánto falta por llamar?
- ¿Qué parte de cada distribución es devolución de capital y qué parte ganancia?
- ¿Cuál es la fecha de vencimiento y qué ocurre si no se han vendido todas las inversiones?
- ¿Qué comisiones cobra el administrador?